miércoles, 11 de mayo de 2011

El Mercurio que cae como un meteorito en la Tierra



La tragedia que se aproxima, memorable como ningún otro evento. El universo rodea aquel ser en su letargo azul, a la espera que nazca. 

Es brillante y reluce, y sale de su propio estómago. Todo ha quedado manchado de mercurio, que gotea y se pierde sin rumbo. Y quiere comer, pero con su mano le impide abrir la boca. Y por lo tanto deja de respirar. El ser lo pulveriza, y se convierte en estrellas.

Viaje infinito y lamento tormentoso en el vacío, en la nada. No hay cavidades y todo resuena en un eco. Se propaga y se expande hasta que explota y sigue creciendo. No tiene límites y desgarra, y todo queda mohoso ambarino… reluce. Todo gira, y se corroe. Es lento, pero volátil. Sigue su curso y no se detiene. Atrae al ser y lo arrastra. Y huele…

Un día el ser dejó de ser finito, y desapareció. Solo quedan sus restos: estrellas repartidas en un sueño, que siguen brillando y brillando… y brillando… y brillando… y brillando… y

2 comentarios:

Lírika dijo...

Cada vez dejas que se te entienda menos ! :)

Suwu dijo...

Aunque es cierto que no se deja ver lo que de verdad piensas. A mi me ha gustado esta actualización. Me ha resultado... bella.

La forma en la que tienes de expresar esas metáforas sobre el universo... y sobre todo el final. Precioso.